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¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE OGILVIE?

Es la dilatación aguda del colon en ausencia de una obstrucción asociada (fundamentalmente en ausencia de un tumor colónico). Fue descrito inicialmente en 1948 por Sir William Heneage Ogilvie a quien debe su nombre. Posteriormente se ha denominado también pseudoobstrucción colónica aguda.

 

¿EN QUÉ PACIENTES APARECE?

Tiene una mayor incidencia en varones mayores de 60 años y en el 95 % de las ocasiones el paciente asocia otra enfermedad o ha sido operado recientemente (una media de 5 días antes). Los factores más frecuentemente relacionados con su aparición son la presencia de traumatismos (sobre todo fracturas), el antecedente de cirugía ortopédica o ginecológica, las enfermedades cardiacas (infartos o insuficiencia cardiaca), las infecciones y los trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson o el Alzheimer. Otros agentes que lo pueden desencadenar son los medicamentos que enlentecen el tránsito intestinal como los antidepresivos, los fármacos derivados de la morfina o los antiparkinsonianos.

 

¿QUÉ SÍNTOMAS PRESENTA EL PACIENTE?

El síntoma fundamental es la distensión abdominal asociado a dolor, náuseas/vómitos y estreñimiento (si bien un porcentaje menor de pacientes puede presentar diarrea). Cuando el médico explora al paciente, detectará la existencia de un abdomen distendido y timpánico («como un globo»), con ruidos hidroaéreos habitualmente presentes y doloroso a la palpación.

 

¿PUEDEN APARECER COMPLICACIONES ASOCIADAS?

En un porcentaje pequeño de los casos la dilatación del colon puede acabar provocando complicaciones graves como son la isquemia («falta de riego») o la perforación colónica que precisan un tratamiento urgente.

 

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA?

Inicialmente se suelen realizar radiografías de abdomen donde se detecta un aumento del calibre del colon ascendente y transverso (aunque también puede afectar en ocasiones a todo el colon e incluso al intestino delgado). Dado que los tumores de colon obstructivos provocan síntomas muy parecidos a los del síndrome de Ogilvie y que las imágenes obtenidas en las radiografías pueden ser semejantes, se recomienda realizar otra técnica diagnóstica para diferenciar estas dos patologías: un enema opaco o un escáner. La primera consiste en la introducción de contraste a través del ano y hacer radiografías seriadas para ver si hay alguna lesión que obstruya el colon o bien es una dilatación sin causa obstructiva (Ogilvie). El escáner (también llamado TC abdominal) permite además detectar con mayor precisión la existencia de complicaciones asociadas (isquemia/perforación) o prever su inminente aparición. Como norma general, se acepta que la presencia de un diámetro del ciego mayor o igual a indica un riesgo importante de aparición de complicaciones a corto plazo.

Además de las pruebas radiológicas, se suele realizar un análisis de sangre que permitirá por un lado detectar la presencia de otras alteraciones que hayan podido desencadenar la dilatación colónica (sobre todo alteraciones tiroideas o en los niveles de potasio, calcio o magnesio) y por otro realizar un recuento leucocitario (glóbulos blancos) que suele estar elevado si hay complicaciones asociadas.

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